| Padres Permisivos |
|
|
|
PADRES PERMISIVOS……PEQUEÑOS TIRANOS EN CASA.Tomado de la revista Nueva, en su edición del 29 de mayo/2010.
Este es el testimonio de Alberto M., de 34 años, quien se define como “un padre de la nueva generación”. Se considera amable y un tanto permisivo con su hijo de 6 años, porque desea su felicidad. Sin embargo sabe que esa felicidad se ve nublada por situaciones que en ocasiones se le salen de las manos, como cuando su hijo no entiendo la palabra “no”, de ninguna manera acepta límites, manipula y lo único que desea es hacer su propia voluntad. Los sicólogos opinan que el caso de Alberto es común en los padres jóvenes. Aunque a veces es normal que los niños quieran saltarse las reglas, los expertos recomiendan estar alerta para saber cuándo deben hacer un alto en el camino y reflexionar acerca de sus actitudes permisivas, pues si continúan “salvando” a su hijo de las pequeñas y normales frustraciones de la vida, después tendrán adolescentes o adultos con poca tolerancia a la frustración. CUESTIÓN DE LÍMITES: La sicóloga María Claudia Enciso afirma que la mayoría de los adultos saben lo que es un límite y sin embargo les es difícil poner en práctica este concepto con los hijos. ¿por qué? Porque los límites van acompañados de algo que se llama disciplina y disciplina significa control: decir “no” en algunos momentos, frenar situaciones y hacer uso de las reglas. Algunos padres creen que los límites usados en exceso llevan a la infelicidad de sus niños; otros dicen que la educación es tan difícil, que establecer límites puede dañar las relaciones con sus hijos. Y unos más no quieren repetir los errores de su propia crianza y dejan a los niños más libres y relajados. Los límites son vitales en la crianza de los hijos. Ellos necesitan que sus padres les establezcan guías para un comportamiento aceptable. Cuando más expertos se hacen los padres en fijar límites, mayor es la cooperación que reciben de los pequeños y menor la necesidad de aplicar castigos o sanciones. El resultado es una atmósfera en la casa mucho más agradable. TIPS QUE PUEDEN AYUDAR: Objetividad: Está comprobado que los niños entienden mejor si las normas se formulan de forma concreta. Un límite bien especificado dicen exactamente lo que se debe hacer. OPCIONES: Los niños deben tener la oportunidad de decidir cómo cumplir las órdenes. La libertad de oportunidad hace que su hijo tenga cierto control, y reduce las resistencias. Ejemplo ¿quieres elegir tu ropa o lo hago yo?. FIRMEZA: Cuando un niño se resiste a la obediencia, los padres deben aplicar el límite con firmeza. Un límite firme le dice al pequeño que debe obedecer inmediatamente, por ejemplo “ve a tu habitación ahora”, al afirmar un límite es mejor hacerlo con voz segura, sin gritos, y una seria mirada en el rostro. Las voces suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. ACENTUAR LO POSITIVO: Es mejor decirle a un niño lo que debe hacer, y no lo que no debe hacer. Ejemplo “habla en voz baja” en lugar de decirle “no grites”. MANTENERSE AL MARGEN: Cuando decimos “quiero que te vayas a la cama ahora mismo”, estamos creando una lucha de poder personal con el niño. Una buena estrategia es hacer cumplir la regla de una forma impersonal “son las ocho… el reloj dice que es hora de acostarse”. EXPLICAR EL PORQUÉ: Cuando un niño entiende el motivo de una regla, obedecerá de inmediato. Lo mejor cuando se establece un límite es explicarle el por qué. Antes de dar una larga explicación que puede distraerlo, manifieste la razón en pocas palabras. SER CONSISTENTES: La cantaleta no sirve de nada, las rutinas y las reglas importantes en la familia deben ser efectivas día tras día. Si se le da a un niño la oportunidad de romper las normas en la casa, seguramente no obedecerá. NO DESAPROBAR: Es clave dejarle claro al pequeño que nuestra desaprobación está relacionada con su comportamiento y no con el niño. CONTROLAR EMOCIONES: Cuando los adultos están enojados, castigan seriamente y tienden a hacerlo en forma verbal o de una manera peor: físicamente. La disciplina es enseñar al niño como debe portarse y no se puede enseñar con un mal comportamiento. Lo mejor es tener un minuto de calma, contar hasta diez y después preguntar qué sucedió.
|




“La vida moderna nos ha traído muchas complicaciones. Tanto los padres como las madres debemos trabajar; ya no es como cuando éramos pequeños, que la mamá todo el tiempo estaba en casa. La mayoría de nuestros padres eran duros, fríos, casi nunca nos decían “te quiero” y creo que es por eso que ahora somos flexibles y deseamos que nuestro hijos sean felices”.




