Acompañamiento en Casa PDF Imprimir E-mail

Reflexión:

 

“Hay un período en que los padres vamos quedando huérfanos de hijos, ya no los buscamos en las puertas de las discotecas y los cines.  Pasó el tiempo del piano, el fútbol, el ballet, la natación…Salieron del asiento del atrás y pasaron al volante de sus propias vidas.

Algunos, deberíamos haber ido más junto a su cama, en la noche, para oír su alma respirando, conversaciones y confidencias entre las sábanas de la infancia; y cuando fueron adolescentes, a los cubrecamas de aquellas piezas cubiertas de calcomanías, posters, agendas coloridas y discos ensordecedores.  Pero, crecieron sin que agotáramos con ellos todo nuestro afecto”.

Así es:  Las personas sólo aprenderemos a ser hijos, después de ser padres y sólo aprenderemos a ser padres, después de ser abuelos…  En fin, pareciera que sólo aprendemos a vivir, después de que la vida se nos pasó”

 

padres-e-hijosCon gran asombro y preocupación recibimos los resultados correspondientes al primer período y al corte del segundo período de los estudiantes.  Tanto al grupo de docentes, como a la coordinadora y a las directivas nos inquieta mucho el alto porcentaje de estudiantes con insuficiencia en 3 o más áreas en los diferentes grupos. 

Cabe resaltar que es nuestro deber como equipo de trabajo (institución y padres de familia),  buscar estrategias que nos permitan que los estudiantes superen las dificultades presentadas y obtengan mejores resultados en los siguientes períodos. 

Ante esta preocupación se establecieron algunas causas que llevaron a estos resultados como: el poco compromiso que tiene los estudiantes con las actividades asignadas,  la poca preparación para las evaluaciones y sustentación de trabajos, la calidad del acompañamiento que les estamos brindando.  En este aspecto es válido resaltar que en ocasiones como padres confìan demasiado en su hijo, sin analizar que aún son personitas que requieren acompañamiento, motivación y normas. 

En la vida escolar se hace necesario desarrollar una serie de habilidades que permitan al estudiante tener éxito en el desempeño académico. Estas habilidades se obtienen a partir de la conciencia de tener actitudes adecuadas y repetirlas regularmente, es decir, convertirlas en hábitos que desarrollamos casi de manera automática.  Este es un factor muy importante en la vida escolar de estos chicos.  

Un hábito será de dos tipos, inadecuado, el cual trae como consecuencias situaciones difíciles de afrontar, carencia de éxito o inclusive perjuicio para la salud como es por ejemplo el hábito de fumar, o será adecuado y posibilitará  entonces al individuo desarrollar un estilo de vida saludable y  tener estrategias que le conduzcan al logro exitoso de sus objetivos.

 

A continuación se dan algunos elementos que puestos en práctica constantemente permitirán adquirir hábitos adecuados de estudio:

 1.  Organizar el tiempo: Es indispensable elaborar un plan de trabajo diario que contemple las tareas que se deben cumplir para el día siguiente, las que son para los otros días de la semana y las evaluaciones que se tienen. Determinar aquellas que son más difíciles y largas, las que requieren menos tiempo para preparar  y las que cuesta entender; y frente a cada una establecer un plan de trabajo.

 2.  Prestar atención al maestro durante la clase y tomar nota de lo más importante (ojo, no se trata de intentar copiar todo lo que diga el docente, sino  tener en cuenta elementos como los títulos y subtítulos que darán cuenta del tema base a trabajar)

 3.  Estudiar todos los días, de preferencia a la misma hora y en el mismo lugar. Éste debe ser  bien iluminado, ordenado y organizado, ventilado, temperatura agradable, eliminar distractores como televisión, música.

 4.  Tener siempre una actitud positiva ante la vida, incluso ante los problemas (con eso se vencerán los malos hábitos del miedo, el desaliento y la derrota).

 

En ocasiones se cometen algunos errores que pueden generar hábitos inadecuados  a la hora de estudiar, entre los cuales tenemos: 

  • Intentar aprender todo un día antes del examen.  Este grave error lo cometen aquellos alumnos que por lo general no estudian nada, hasta que tienen encima las fechas de exámenes. El problema es que tienen que estudiar en un día los temas que se vieron durante varios meses de clase. 
  • Intentar memorizar el contenido de los libros, sin comprender.  Lo importante es entender lo que el autor trata de decirnos y ser capaces de explicarlo con nuestras propias palabras. 
  • Estudiar acostado en la cama, hamaca o sofá, lo más seguro es que el estudiantes se quede dormido a los 15 minutos. 
  • Faltar o no prestar atención a la clase. ¿Sabían que prestar atención y tomar notas durante la clase hace que la capacidad retentiva aumente hasta en un 75 por ciento? 
  • Estudiar escuchando música a todo volumen. Esta es una práctica bastante arraigada en los jóvenes, estudiar escuchando a su grupo favorito. Sin embargo, los expertos opinan que lo mejor es estudiar en silencio.
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Además de estos hábitos de estudio, por favor tenga presente lo siguiente: 

  • Nuestros jóvenes necesitan del acompañamiento constante y del estímulo cuando hacen las cosas bien, pero también de la sanción cuando sus conductas no son adecuadas. 
  • Indague constantemente por el proceso de su hijo, no espere a que los docentes lo citen.  Si usted es una persona muy ocupada busque estrategias para averiguar por las actividades que él debe desarrollar diariamente; es frecuente que cuando le pregunte por las tareas o trabajos que debe realizar se encuentre con respuestas como:  no  tenemos tareas, las hicimos en el colegio, no tuvimos hoy clase, entre otros.  Verifique esta  información, confronte al estudiante y averigue qué sucede realmente. 
  • A pesar de sus ocupaciones  saque diariamente tiempo para dialogar con su hijo, hable con él sobre sus cosas, sus tristezas, sus alegrías.  Pregúntele cómo le fue y espere a escuchar la respuesta, siempre buscando generar un diálogo ameno y sobre todo amigable. 
  • Establezca reglas del juego en casa y hágalas cumplir.  No olvide que usted es el adulto y es responsable de la formación de su hijo, no permita que lo manipule. 
  • Si papá y mamá son responsables de la educación del joven, traten de estar siempre de acuerdo en las normas que se establecen en casa y de las sanciones que se asignan o los premios.  No permita que su hijo perciba que uno desautoriza al otro. 
  • No imponga castigos cuando esté alterado, espere a calmarse para dialogar y ayudar a su hijo a entender el por qué de la sanción. 

Espero contar con su constante acompañamiento y estoy  segura que si trabajamos en equipo obtendremos grandes resultados.

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